Capítulo 51

No era una pregunta.

Ella lo miró. Su perfil bajo la luz tenue. La mandíbula tensa. La vista al frente.

—Sí —dijo—. Lo estoy.

Él asintió. Solo una vez. Y después, nada más.

—No sé por qué te estoy diciendo esto.

Se quedó callado un momento. Luego:

—Porque no hay nadie más.

Ella volvió a mirar...

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