Capítulo 58

Zane llegó a casa a la hora de siempre.

El departamento estaba oscuro. Encendió la luz de la cocina, dejó el bolso y revisó el teléfono. Ningún mensaje de ella. Eso era normal. Probablemente seguía en el trabajo.

Empezó a preparar la cena. Lo que hacía siempre ahora. Picar verduras, calentar la sa...

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