Capítulo 73

La mañana del sábado amaneció despejada y fría.

Nerissa estaba afuera de su edificio, con una mochila a sus pies y una bolsa de viaje colgada de un hombro. Había empacado ligero: ropa, comida, un libro que probablemente no leería.

Una SUV negra se detuvo junto a la acera. La ventanilla bajó.

Vanc...

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