Capítulo 83

—No es frío —la voz de Nerissa se mantuvo firme, casi serena—. Te respeta. Se preocupa por ti a su manera. Solo que tú no supiste verlo.

A Vance se le cortó la respiración. El pecho se le tensó. Nunca había oído a nadie hablar de él así. Ni su madre, ni su padre, ni ningún colega o amigo. Se quedó ...

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