Capítulo 94

Se quedó ahí. La mano se le deslizó del picaporte. Observó su espalda. El espacio entre los dos creció.

Caminó tras ella. Le atrapó la muñeca. Ella se detuvo.

—¿Por qué? —preguntó él.

Ella se volvió para mirarlo. Su rostro seguía inexpresivo. Pero sus ojos… sus ojos estaban cansados. Ojeras profu...

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