Capítulo 14 Capítulo 14. No lo puedes pagar

Mi cuerpo se estremece en cuanto nuestros labios se tocan. Una corriente cala profundo en mi interior y no soy capaz de pensar en nada más que no sea… ¡Bendito Dios!

Los motivos que me llevaron a besar a un desconocido fueron olvidados; solo me concentro en la suavidad de sus labios y el calor ...

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