Capítulo 42 Sin pausa

Adam.

Mi sangre hierve y eso es lo que mis ojos deben transmitir; la rabia que ahora mismo me recorre y que deseo desquitarme con ella, de la forma más pasional que pueda.

Le hice una promesa antes y se la repito ahora.

No permitiré que alguien la juzgue, que la ofenda o que siquiera la miren...

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