Capítulo 48 Sin probar tus labios

Amaia.

Llego al apartamento de Marge cuando casi amanece. De repente, me llena un sentimiento de culpabilidad por haber estado ausente toda la madrugada.

En cuanto abro la puerta ahí está ella, con su taza de té, sentada junto a la ventana. Gira su cabeza cuando escucha el ruido, me mira con u...

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