Capítulo 54 Como un último amanecer

Amaia.

Amanecer en los brazos de Adam es lo mejor que me ha sucedido en mucho tiempo. Sentir el calor de su pecho contra mi espalda, su respiración pausada contra mi oreja, definitivamente es algo digno de querer experimentar a diario. No necesito abrir mis ojos ni mirarme a un espejo para sabe...

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