Capítulo 55 Ya no

Amaia.

Miro mi reflejo en el espejo y ya no veo mi felicidad, tampoco la siento. Lo perfecto de las últimas horas termina siendo solo un recuerdo lejano cuando el peso de mi verdadera rutina se abre paso.

Mis ojos verdes ya no están brillantes y en parte lo agradezco. Prefiero que Richard vea ...

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