Capítulo 27 El diablo me llevó al cielo

Isadora

Apenas tengo tiempo de recuperar el aliento antes de que las vibraciones vuelvan a cambiar.

Esta vez son más profundas, más lentas, recorriéndome en pulsos largos que hacen que mis caderas se balanceen sin permiso. Intento quedarme quieta. Intento no hacer ruido. Pero la mano libre de...

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