Capítulo 88 Escapar y llevarme mi trauma conmigo

Isadora

Papá se va, y el vacío de la habitación blanca y austera empieza a tragarme otra vez.

Me quedo mirando la puerta, segura de que estoy perdiendo la maldita cabeza, porque juraría que no oí el clic de la cerradura.

Seguro que a estas alturas estoy medio loca.

Seguro que no.

No. ...

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