Ella es la tormenta

—¡Aguanta! —gritó Penny mientras se adentraban en una nube de dragones.

—¿De dónde salieron? —gritó Katalea de vuelta, tratando de hacerse oír sobre el ruido interminable.

—¡Solo agradece que llegamos a tiempo! —dijo en su mente. ¿Por qué demonios estaban tratando de hablar en medio del Armagedón ...

Inicia sesión y continúa leyendo