Esta noche, se ha esforzado mucho.

Leon chasquea la lengua con molestia y tira su teléfono al sofá. Sus ojos se deslizan hacia el reloj en su muñeca.

Ya son las once de la noche. Y Carissa todavía no ha vuelto a casa. Esta noche, realmente se ha pasado de la raya.

Se pone de pie y empieza a caminar de un lado a otro frente a la pue...

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