¿Vamos a darnos esa ducha?

Sus palabras me hacen arder la cara, e intento apartar los pies, pero él simplemente los mantiene en su lugar sin darle importancia. Le lanzo una mirada fulminante, pero no se echa atrás en absoluto. Ni un poquito.

Los dedos de Zane presionan la planta de mi pie y termino hundiéndome contra la almo...

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