Deja de quejarte de mi nombre

Shirley

Estoy escondida en la esquina, mirando a Zane entrenar. Normalmente le gusta ir al gimnasio, pero hoy está haciendo press de banca en casa. Tenemos todo el equipo instalado en el sótano, y yo lo espío desde detrás de la pared.

Tarde o temprano va a darse cuenta de que estoy aquí, pero la v...

Inicia sesión y continúa leyendo