Así que tú eres el que es secretamente malvado

—Entonces ese es el problema.

Shirley le sonríe de oreja a oreja.

—Necesitas un día lejos de los niños. Solo uno.

—Pero me sentiría tan culpable. Ya me siento mal por irme…

—Basta.

Le clava el dedo en el pecho, pinchándolo con cada palabra.

—Todos. Los. Padres. Necesitan. Un. Descanso. ¿Entien...

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