No te enamores de él

A David se le nota que se está divirtiendo con esto.

—A ver, escuchemos.

—La próxima vez que te vea, quiero que estés bien afeitado. Odio la irritación de la barba.

Él se ríe.

—Eso no te detuvo para correrte por toda mi cara.

Le clavo una mirada fulminante. Deja de sonreír. Vaya. Tal vez sí tie...

Inicia sesión y continúa leyendo