Eres dulce

—Yo tampoco te conozco, pero… hoy he aprendido mucho sobre ti.

—¿En serio?

—Sí —David sonríe—. Por ejemplo, eres más divertida de lo que pensé que serías. Creí que eras solo una cara bonita, pero hay más que eso. Te gustan los niños. Te gusta mi mala cocina. Tu sentido del humor es horrible. Me in...

Inicia sesión y continúa leyendo