... cabrón.

Esto me agarra desprevenida.

—¿Ah, sí?

—Ajá, esta lesión... no creo que quiera seguir jugando y destrozándome el cuerpo. Esta vez solo fue la pierna, pero uno nunca sabe qué podría pasar después. Me da igual. Tengo una empresa esperándome para que me haga cargo a tiempo completo.

—¿Eso es lo que ...

Inicia sesión y continúa leyendo