Creo que me estoy enamorando de ti

Esa maldita voz.

Grito cuando el orgasmo me golpea de lleno. Como una ola. Grande y brutal y tan bueno que no puedo pensar con claridad.

Pero David no se detiene. Ni siquiera reduce el ritmo. Su polla sigue entrando y saliendo de mí, empujándome más allá del límite, haciendo que todo dure y dure y...

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