Todavía no estoy seguro de si la amo

David

Finlandia con Gina fue otra cosa. Una bendición, la verdad. Maravilloso. Como si me hubiera despertado el maldito alma. Ahora me siento renovado, estirado en este sofá cálido, dejando que todo se asiente.

Pero qué bien se siente estar en casa. Extrañé a Linnea. ¿Y después de todo ese sexo co...

Inicia sesión y continúa leyendo