Sé que no debería sentirme así

Arabella

Me estremezco cuando el cráneo de Gwen se estrella contra el panel de la puerta. Haiden acaba de aventarla atrás como si fuera un saco de papas, y ahora está ahí, mirándome con una ceja levantada como si la que tuviera un problema fuera yo.

—¿Qué? —pregunta.

Le lanzo una mirada que deber...

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