La lección del alfa

Me quedé tendida como una estatua, con los pulmones ardiendo mientras aguantaba la respiración en la oscuridad aterciopelada. ¿Por qué me llamaba a su cama? ¿Era este el “entrenamiento” que me había prometido: una iniciación fría y calculada a la vida de un juguete del palacio?

Un suspiro bajo reso...

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