
La dueña de mi corazón
Amanda La Perla J. Licet · En curso · 17.6k Palabras
Introducción
Tiempo después, Laura se encuentra en una situación desesperada, desempleada y sin éxito en sus entrevistas laborales. Un día, por casualidad, Laura conoce a Gema, una niña pequeña que despierta en ella un instinto protector. La conexión es inmediata y profunda, aunque Laura no comprende por qué.
Lo que ella no sabe es que lleva en su pecho el corazón del primer amor del empresario Gabriel Wilson. Pese a ser polos opuestos en todos los sentidos, el destino parece entrelazar sus vidas.
¿Es posible escapar de los designios del destino?
Capítulo 1
«Un sueño»
Un estruendo y un cristal roto fueron el resultado que dejó la brisa cuando se coló por la ventana en donde se encontraba durmiendo Laura. En ese mismo instante abrió sus ojos, estaba agitada e incrédula a nombrar lo que acababa de soñar.
Miró en todo el alrededor para poder convencerse de que estaba viviendo un sueño.
—¡Qué tonta! —expresó burlándose de sí misma, pues acababa de tener un sueño que le parecía imposible. —¿Cómo puedo ni siquiera pensar que un hombre tan poderoso como lo es Gabriel Wilson podría llegar a invitarme a su cama?
—¡Se vale soñar! —escuchó la voz de Ángela. Su mejor amiga y compañera de apartamento.
Después de tan jocosa respuesta, ambas rieron. Laura se puso de pie y observó al vecindario por su pequeña y rota ventana.
—¡Basta de soñar estupideces hora de seguir buscando empleo!
Tomó un baño y luego en pijama preparó su café y se sentó en su laptop. No pasó mucho tiempo cuando una hermosa noticia encontrada en su computadora la hizo saltar de emoción.
—¡No lo puedo creer! ¡Tengo una entrevista de trabajo! —gritaba a todo pulmón.
Ángela de inmediato entró a la habitación y se unió a la gran alegría y el momento emotivo de su amiga.
—¡Felicidades, amiga! Pero espera un momento, acabo de ver que tu entrevista es en media hora.
—¡Nooo!
La energía de Laura se fue al piso, pues esa empresa quedaba hasta el otro, lo dudó la ciudad y si se iba en un autobús de camino calculaba algunos 40 minutos, así que su alegría de momento se fue al piso y llegó la angustia.
—¡Ah no! No te puedes dar por vencida sin ni siquiera intentarlo. Ya que tomaste un baño te pones ropa y yo te presto dinero para que vayas en un taxi.
—¿De verdad harías eso por mí, amiga?
—Incluso me ofrezco a acompañarte.
De inmediato la instó a que se vistiera, juntas abordaron un taxi y 40 minutos después estuvieron en la empresa. Las piernas de Laura temblaban, pues solo de ver aquel imponente lugar sentía que no encajaba.
—¿Señorita, qué desea?
Escuchó la voz de la secretaria mientras ella la miraba con una ceja anclada y de manera despectiva, pues aunque Laura era sumamente hermosa, no tenía los recursos para vestir acordes al prestigio del lugar.
—Me han enviado un email para la entrevista de trabajo.
—¿Me puedes confirmar lo que acabas de decir? —Una vez más la miró de arriba abajo detenidamente, dejando en evidencia su desagrado.
—¡Claro que sí!
Laura se puso de pies sintiendo flaqueo en sus rodillas, pues se sentía intimidada con la mirada de aquella mujer y con todo el lugar, pues estaba de más siquiera pensar entrar a un lugar tan extravagante.
Cuando adelantó dos pasos hacia adelante, vio una pequeña niña con rizos rubios que venía llorando y se aferró a la pierna de la joven. Laura, sin pensarlo, la tomó en sus brazos. Fue mágico cómo la pequeña se recostó en sus hombros y dejó de llorar.
—¡Bájala en este momento! —le exigió la secretaria.
—¡Perdón! Solo quise ayudar a que no siguiera llorando la pequeña.
—Tu trabajo aquí sería de conserje y has llegado media hora tarde, así que has perdido la oportunidad. Puedes regresar a casa.
El desagrado a primera vista de aquella secretaria era más que evidente, así que Laura, sin omitir palabra, lentamente fue descendiendo para bajar a la niña, intimidada por la fuerte mirada de la secretaría, pero la pequeña se aferró a su cuello y no quería soltarla.
—No.
—¡Te he dicho que la sueltes! —ya el tono de la secretaría era irritable y Ángela fue quien respondió.
—¡Quién diablos te crees para tratar a las personas así!
—A mí me respeta. Yo soy la secretaria de gestión y solo estoy librando esta prestigiosa empresa de gentuza como ustedes.
—Aquí veo a una secretaria que no puede tener una vida diferente a la nuestra. Solo que trae ínfulas de dueña de la empresa. ¿Dónde están los modales?
Alexandra salió del escritorio y se dirigió hacia dónde se encontraba Laura. Ella iba con toda la intención de tomar a la niña por la fuerza de ser necesario.
—Dame a la niña y se largan de aquí.
—¿Qué es este alboroto?
Se escuchó una voz de tenor fuerte. Cuándo sus miradas rodaron, se encontraron con un apuesto hombre de 1,90 de estatura con mirada fuerte… vestía de diseñador y su aroma era algo que no se podía describir con solo palabras. Lo más extraño fue que a Laura se le hizo conocida.
Era él, el hombre con quien Laura había soñado horas atrás. Ella no podía creer lo que sus ojos estaban viendo.
—Señor, yo me encargo de esto.
Él miró a Laura y se quedó sorprendido al ver que la pequeña Gema permanecía tranquila en sus brazos.
—¿Cómo te llamas? —se dirigió a Laura.
—Ella es una de las vacantes para el puesto de conserje, pero llegó con una hora tarde y…
—¿Ya tienes a la persona para ese puesto?
—Sí —mintió descaradamente.
—¡Excelente! Señorita, sígame…
Él inició a caminar y Laura lo siguió. La secretaria los observó enojada y de inmediato se dirigió a Ángela.
—Conozco muy bien a las trepadoras como ustedes.
—No creas que me vas a intimidar, si estamos aquí es porque llamaron a mi amiga, pero independientemente de eso. Yo también conozco a desgraciadas como tú y tengo un posgrado de cómo arrancar sus extensiones de cabello postizo.
Ángela no estaba dispuesta a dejarse humillar y eso lo dejó bastante claro.
Ella esperó a su amiga por unos minutos y luego se marcharon juntas. Laura no dijo una sola palabra y esto la dejó realmente inquieta.
—¿De qué se trató la reunión? ¿Ya tienes un trabajo? —Laura seguía en silencio, provocando que su amiga se detuviera en seco. —¡Ah, no! O me cuentas o no adelantó un solo paso más.
—No. No tengo trabajo. Ese hombre necesita una baby-sitter para su hija y lo mío son los números...
—¿Le dijiste que no querías ser su niñera?
—Él no me dejó decirle y en cuanto le dije que no tenía la experiencia necesaria, me sacó de la oficina.
—¿Ya lo conocías? —de inmediato le preguntó.
—No.
—No lo niegues, Laura. Llevas más de un año mencionando a ese hombre y justo esta mañana me dijiste que soñaste con él.
—Todo es extraño.
Laura actuaba de manera muy extraña y esto a su amiga la preocupaba mucho. Caminaron una hora y sin darse cuenta ya estaban frente a la casa en donde vivían.
—No estás bien, amiga.
Ella miró a Ángela preocupada y sintió pesar —No te preocupes amiga. Desde la tarde de aquel fatídico accidente, jamás estuve bien. Siento mucho haberte hecho pasar un mal momento y perder dinero.
—Lo único que me preocupa es lo que sucedió en esa reunión ¿Acaso él te ha faltado el respeto?
—No. Aquí la que está mal soy yo y quiero conseguir un trabajo para ir en busca de un psiquiatra, o temo que todo se me salga de control.
—¿A qué te refieres?
—Ángela. Yo soñé con ese hombre y en mi sueño llevaba la misma ropa que vestía el día de hoy. No solo eso, incluso pude conocer el aroma de su perfume.
—¿Fue una premonición?
—¡No lo sé! Solo me quedé impactada al ver lo que vestía y su rostro era tan familiar, que incluso me atreví a tratarlo de tú…
—¿Qué pasó en tu sueño premonitorio? Debes recordar. —Ángela se exaltó un poco, pues la noche del accidente dónde Laura perdió a su familia, ella le contó sobre un sueño.
—Nada malo. Él se dirigía a mí —hizo silencio y no continuó hablando.
—¿Solo eso?
—Él se acercaba a mí como si yo fuera su esposa y me trataba como tal. —Ella miró a su amiga totalmente sonrojada. —Inclusive me hizo el amor.
—¡Ay no! Me has dado un gran susto…
Ella miró a Ángela con cariño —Gracias por preocuparte por mí y ser mi compañera fiel.
—Gracias a ti por prestarme tu compañía y ser incondicional. Ahora no sigas con las pendejadas que no controló esas cosas llamadas sentimientos y vamos a continuar buscando empleo.
Después de la tragedia que cobró la vida de los padres y la hermana de Laura. Su amiga pasó a ser su lugar seguro y un refugio invaluable.
—¡Maldita perra! —gritó Ángela en cuanto abrió su computador.
—¿Qué sucede? —se acercó Laura de inmediato.
—¡Mira esto! La muy canina nos aseguró que el puesto estaba vacante y no es así.
Ella se sentía indignada por el maltrato y de inmediato decidió iniciar una queja, pero Laura la detuvo.
—No le demos importancia a personas que no la tienen, amiga. Acabo de recibir otro email para una segunda entrevista. Así que no pienso mirar atrás y a esas personas se las dejamos al karma.
—En algunos momentos me gustaría llamarme de esa manera —terminó golpeando la mesa del escritorio en donde se encontraba la computadora.
—Ya olvida todo y mejor ayúdame a conseguir algo decente para vestir mañana en la entrevista. Capaz esa secretaria me descartó por las fachas que llevaba por salir a toda prisa.
—¡Desgraciada! No sabe la mujer inteligent
e que desprecio por ser prepotente y creída.
—¡Vamos!
Ella siguió a su amiga, pero seguía reprochando por el trato recibido, pues estaba segura de no merecerlo.
Últimos capítulos
#11 Ser feliz
Última actualización: 1/28/2026#10 Instintos
Última actualización: 2/24/2025#9 Compromisos
Última actualización: 2/24/2025#8 Inalcanzable
Última actualización: 2/24/2025#7 Cicatrices de la vida
Última actualización: 2/24/2025#6 Nuevos sentimientos
Última actualización: 2/24/2025#5 Un último abrazo
Última actualización: 2/24/2025#4 El dolor
Última actualización: 2/24/2025#3 Polos opuestos
Última actualización: 2/24/2025#2 Contratada
Última actualización: 2/24/2025
Te podría gustar 😍
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio
¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?
Es solo la novedad, me digo firmemente.
Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.
Me acostumbraré.
Tengo que hacerlo.
Es el hermano de mi novio.
Esta es la familia de Tyler.
No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.
**
Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.
Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.
Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.
Estoy enamorándome del hermano de mi novio.
**
Odio a las chicas como ella.
Consentidas.
Delicadas.
Y aún así—
Aún así.
La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.
Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.
No debería importarme.
No me importa.
No es mi problema si Tyler es un idiota.
No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.
No estoy aquí para rescatar a nadie.
Especialmente a ella.
Especialmente a alguien como ella.
Ella no es mi problema.
Y me aseguraré de que nunca lo sea.
Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












