NovelaGO
La dulce miordida de la venganza

La dulce miordida de la venganza

reverondelia8 · Completado · 122.4k Palabras

970
Tendencia
2k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Maya Jones fue una esposa sumisa, hasta que Ethan Conde la humilló y la echó.
Ahora, Maya Deveraux es una diosa vengadora, lista para reclamar lo que le pertenece, comenzando por el cuerpo y el alma de su exmarido. Ethan está desesperado, rogando por su ayuda, pero Maya solo ofrece una cosa: un pacto perverso.
Ella salvará su empresa si él se somete a su placer, obedeciendo cada uno de sus deseos más oscuros. En un torbellino de pasión y humillación, Maya descubrirá si la venganza es realmente dulce, o si el deseo puede cambiarlo todo.

Capítulo 1

El aire en la mansión Conde era denso, cargado no con la promesa de tormenta, sino con el hedor del adulterio.

Maya, en el salón principal, parecía una aparición fantasmal vestida con el mismo vestido de seda color crema que había elegido para su primer aniversario, una reliquia de un amor ahora podrido.

Observó a Ethan, sus ojos buscando en vano una chispa de la ternura que alguna vez conoció. Su mandíbula, tensa como una cuerda a punto de romperse, y la mirada glacial que nunca le perteneció al hombre con el que había compartido una cama, la perforaban con la precisión de un bisturí.

"¿No tienes nada que decir?", preguntó Maya, su voz apenas audible, un eco tembloroso en la inmensidad del salón. Había pasado horas preparando una cena romántica, cada plato elaborado con la esperanza de reavivar una llama que se extinguía.

Había ignorado las crecientes señales de que algo andaba mal: los rumores venenosos en la ciudad, las miradas evasivas de Ethan que ahora se rehusaban a encontrar las suyas, todo lo había negado con la fe ciega de una esposa enamorada.

"Estoy enamorado de alguien más, Maya", soltó Ethan con una frialdad calculada, casi quirúrgica. A su lado, una mujer joven, de una belleza plástica y elegancia artificial, se acurrucó más cerca de él, sus dedos enjoyados aferrándose a su brazo como si fuera un trofeo recién conquistado. "Deberías haberlo visto venir. Eras demasiado... predecible."

El mundo de Maya se hizo añicos, no como una copa de cristal que se rompe en mil pedazos, sino como un castillo de arena arrasado por una ola implacable. Años de dedicación incansable, de sacrificio voluntario por la ambición desmedida de Ethan, se redujeron a esta cruel y breve declaración. Intentó hablar, intentó defenderse, pero las palabras se atoraron en su garganta, un nudo asfixiante de dolor y humillación.

Ethan continuó, su voz aún más despiadada, como si disfrutara infligiendo cada herida. "Siempre fuiste tan... sumisa, tan complaciente, casi cansinamente devota. Nunca me desafiaste, nunca me excitaste de verdad, ni siquiera en la cama. Eras como una muñeca de porcelana: bonita, pero carente de pasión."

Escaneó a Maya de arriba abajo, su mirada deteniéndose en cada curva, en cada pliegue del vestido, un gesto que antes le había causado escalofríos de placer y ahora solo provocaba un nauseabundo asco. "Necesito algo más, alguien que esté a mi nivel, alguien que pueda seguir mi ritmo, alguien con ambición, con fuego." Se giró hacia su amante, sus dedos acariciando su mejilla con una posesividad brutal. "Alguien como Isabella."

Las lágrimas comenzaron a caer, silenciosas y traicioneras, resbalando por sus mejillas como dagas de hielo. Intentó limpiarlas con el dorso de la mano, pero Ethan la detuvo, agarrándole la muñeca con una fuerza que dejó una marca roja en su piel.

"No me hagas una escena, Maya. No quiero verte llorar, es patético. Simplemente empaca tus cosas y vete. Te daré una compensación, por supuesto. Suficiente para que no tengas que volver a arrastrarte por un trabajo miserable." Su labio se curvó en una sonrisa desdeñosa. "Después de todo, ¿qué otra cosa podrías hacer?"

La humillación era insoportable, un veneno que se extendía por sus venas. No se trataba del dinero, sino del desprecio absoluto, de la facilidad con la que la desechaba como si fuera un objeto inútil, un estorbo en su camino hacia la grandeza.

"Esta también es mi casa", dijo Maya, encontrando una pizca de desafío en el fondo de su alma devastada.

Ethan soltó una risa amarga, un sonido hueco y cruel que resonó en el silencio opulento del salón. "Esta casa es mía, Maya. Todo lo que tienes, todo lo que eres, incluso tu apellido, es gracias a mí. No seas ridícula."

Señaló la puerta con un gesto brusco, como si estuviera echando a un perro callejero. "Ahora lárgate. No quiero volver a verte nunca más." Su mirada se detuvo en su cuerpo, con una mezcla de repulsión y posesividad. "Y no te atrevas a pensar que puedes llevarte algo valioso. Todo lo que hay aquí me pertenece."

Las lágrimas comenzaron a caer, silenciosas y traicioneras. Intentó limpiarlas con el dorso de la mano, pero Ethan la detuvo, agarrándole la muñeca con fuerza.

"No me hagas una escena, Maya. No quiero verte llorar. Simplemente empaca tus cosas y vete. Te daré una compensación, por supuesto. Suficiente para que no tengas que trabajar un día en tu vida."

La humillación era insoportable. No se trataba del dinero, sino del desprecio, de la facilidad con la que la desechaba como si fuera un mueble viejo.

"Esta también es mi casa", dijo Maya, con una pizca de desafío que aún quedaba en su voz.

Ethan soltó una risa amarga. "Esta casa es mía, Maya. Todo lo que tienes, todo lo que eres, es gracias a mí." Señaló la puerta con un gesto brusco. "Ahora lárgate. No quiero volver a verte."

Con la cabeza en alto, a pesar de que el corazón le sangraba, Maya recogió algunas de sus pertenencias más valiosas – recuerdos, fotografías, pequeños objetos que representaban una vida que ya no existía.

 Un brazalete de diamantes que Ethan le había regalado en su último cumpleaños quedó olvidado sobre la cómoda, un símbolo de una promesa vacía. Se permitió una última mirada a la mansión, a la opulencia que había creído suya, al jardín que había cuidado con tanto cariño, a los vestigios de un futuro que nunca llegaría. Sintió la bilis subirle por la garganta, un sabor amargo de decepción y furia.

En el taxi, mientras se alejaba de la vida que conocía, el dolor dio paso a una fría determinación. Ya no era la sumisa Maya Jones. Algo había muerto en ese salón, y algo más, algo peligroso y poderoso, había nacido.

Juró que Ethan Conde se arrepentiría de este día, de cada palabra cruel, de cada humillación. Le haría pagar por cada lágrima derramada, por cada sueño destrozado, por la mujer que la había obligado a dejar atrás. Cada segundo de su nueva vida estaría dedicado a ese propósito: la dulce y sangrienta venganza.

Con una maleta llena de recuerdos rotos y una determinación nacida del dolor, Maya se dirigió a una ciudad lejana, una metrópolis vibrante y despiadada donde las oportunidades florecían para aquellos lo suficientemente audaces para tomarlas.

Era un lienzo en blanco, una oportunidad para reinventarse, para forjar un destino propio. El primer paso era dejar atrás a Maya Jones, la esposa obediente y sumisa, y dar paso a la implacable Maya Deveraux, una mujer con la fuerza para conquistar el mundo y la sed de venganza para hacerlo arder.

Y en ese momento, mientras el taxi se adentraba en la noche, una sonrisa gélida se dibujó en sus labios, la sonrisa de una depredadora a punto de cazar a su presa.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

2.1m Vistas · Completado · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.1m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse

Déjalos Arrodillarse

865.6k Vistas · En curso · My Fantasy Stories
Kaelani pasó su vida creyendo que no tenía lobo.
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.

Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.

Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.

Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.

Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.

Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.

Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.

Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.

Especialmente él.

Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.

Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

902.9k Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche

Vendida al Señor de la Noche

614.1k Vistas · Completado · monica caballero
Desde tiempos inmemoriales, criaturas de piel helada y colmillos letales han gobernado las tierras de Velmora. Su hambre es insaciable, y los humanos no son más que ganado en su mundo. Con cada luna llena, almas jóvenes son vendidas como alimento —marcadas, despojadas de sus nombres y entregadas a sus dueños. Elara Voss era una de ellas. Vendida como carne en el mercado, su destino parecía claro: servir de sustento hasta su último aliento. Pero Elara se niega a morir en silencio. Su espíritu no conoce la sumisión... especialmente cuando su comprador resulta ser Cassian Draven, el vampiro más temido del reino. Frío. Inescrutable. Letal. Cassian no buscaba compañía, ni clemencia. Pero Elara es diferente a cualquier humano que él haya conocido. A medida que la oscuridad se cierne y el deseo comienza a desdibujar la línea entre el peligro y la tentación, Elara debe elegir: luchar por su libertad... o rendirse a una atracción tan peligrosa como el hombre que es su dueño.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

669.8k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

1m Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

507.9k Vistas · En curso · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

719.8k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

408.1k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?