Capítulo 38 38

Ella rodea la mesa para saludarle y sólo entonces nos ve cogidos de la mano. Mi corazón se acelera y suelto la mano de Liam.

— ¿Cómo estamos? — Marta le ofrece su mano, y él la estrecha.

— Tenemos que hablar.

— Está bien. — me mira. — ¿Es algo que hizo Tiffany? Podemos...

— No. Ella no hizo nada...

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