CAPÍTULO 166: LA ÚLTIMA VEZ

Killian

El mensaje llega cuando estoy revisando un informe que ni siquiera estoy leyendo de verdad.

“Necesito hablar contigo. A solas. ¿Puedes venir al yate?”.

El yate, ese maldito y bendito lugar donde todo entre nosotros cambió. Le respondo que sí antes de pensarlo demasiado. No sé si es una bu...

Inicia sesión y continúa leyendo