CAPÍTULO 187: LE DIGO LA VERDAD

Sienna

El departamento está en silencio, salvo por el sonido lejano de la ciudad colándose por la ventana entreabierta. Estoy sentada en el sofá con un bol de helado apoyado sobre el vientre, comiendo despacio, sin hambre real, más por costumbre que por antojo. La televisión está encendida, pero no ...

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