CAPÍTULO 207: EL PRECIO DEL SILENCIO

Killian

Salgo de la comisaría con el cuerpo rígido y la mandíbula apretada. El aire de la tarde me golpea el rostro, pero no me aclara nada. Todo sigue igual de enredado dentro de mí. Apenas avanzo unos metros cuando la veo.

Grace está ahí, apoyada junto a uno de los pilares del estacionamiento, p...

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