CAPÍTULO 213: BAJO SOSPECHA

Valeria

Salgo del pasillo con Maddox porque no soporto un segundo más ahí dentro. Caminamos hasta la cafetería y me dejo caer en una silla, con las manos temblándome todavía y la rabia bullendo bajo la piel como un incendio mal contenido.

—Esa mujer es una estúpida —escupo apenas nos sentamos—. La...

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