CAPÍTULO 214: LO QUE DUELE MÁS

Killian

La veo mientras se la llevan esposada por el pasillo y algo dentro de mí se rompe de una forma que no hace ruido, pero deja escombros. Valeria no se resiste. Camina con la cabeza erguida, los ojos brillantes de rabia y miedo, y ese gesto suyo, tan suyo, de no dejar que nadie la vea caer. Me...

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