CAPÍTULO 220: EN EL PEOR MOMENTO

Charlotte

Nunca pensé que una cafetería de hospital pudiera convertirse en un lugar donde el tiempo se estira y se encoge a la vez. Todo huele a café recalentado, a desinfectante, a cansancio, y aun así aquí estoy sentada, con las manos rodeando un vaso de cartón que ya está frío, mirando un punto ...

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