H.C.| CAPÍTULO 48: EL PARTIDO

Adrián

Llego a la empresa con una extraña sensación de vacío instalada en el pecho. Paso toda la mañana funcionando casi por inercia, refugiándome en el trabajo para no pensar en la larga lista de estupideces que he cometido durante las últimas semanas.

Antes, cuando algo se salía de control, siempr...

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