H.C.| CAPÍTULO 136: SUYA DE NUEVO

Maddison

El beso se profundiza con una lentitud casi reverente. No hay prisa. Solo la necesidad de reencontrarnos después de tanto tiempo separados. Sus manos suben por mi espalda, trazando el contorno de mi cuerpo como si estuviera aprendiendo de nuevo cada curva. Yo me aferro a él, sintiendo el c...

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