H.C.| CAPÍTULO 144: ANGUSTIA Y SOSPECHAS

Maddison

No sé cuánto tiempo permanezco inmóvil frente a las puertas del ascensor por las que se llevan a Adrián. Solo sé que, cuando intento dar un paso para seguirlo, Killian me sujeta del brazo y me obliga a detenerme antes de que termine haciendo una locura.

—Maddison, mírame. —Su voz es firme...

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