H.C.| CAPÍTULO 149: PRIMERAS PISTAS

Adrián

—¡Dylan! ¡Contéstame! —grito al teléfono, pero lo único que escucho es el silencio.

La llamada se ha cortado de golpe. Intento devolverla inmediatamente, con los dedos temblándome mientras espero que responda, pero no consigo comunicarme. Vuelvo a marcar una vez más, sin éxito, hasta que Ma...

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