H.C.| CAPÍTULO 153: EL NACIMIENTO

Adrián

Aprieto el volante mientras conduzco de regreso a la ciudad. No dejo de pensar en Dylan, en la llamada que recibí y en la posibilidad de que siga encerrado en algún lugar, esperando que alguien lo encuentre. Maddison tiene razón. No puedo abandonarlo ahora, no cuando quizá estemos tan cerca ...

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