NovelaGO
La Esposa Desechada. Esposo Súplica Perdón

La Esposa Desechada. Esposo Súplica Perdón

nieveskarinagd · Completado · 100.2k Palabras

1.1k
Tendencia
1.1k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Ania Jones había conseguido todo lo que siempre soñó, una vida perfecta, por lo que, ella era completa y absolutamente feliz.
Primero y principal, estaba casada con Liam Carter, un hombre atractivo y rico a quien amaba, y que la amaba a ella.
Segundo, finalmente los problemas con su familia y con su hermana, Alicia, habían quedado en el pasado, logrando una relación fraternal normal.
Y tercero, Ania y su esposo, se habían enterado de que, pronto, recibirían la visita de la cigüeña, pues venía un amado y muy deseado bebé en camino.
Pero cuando las buenas noticias llegan juntas, abundan.
Pues recientemente, la madre de Liam, había avisado que los visitaría para felicitarlos por la noticia del bebé, próximo heredero de su dinastía, y les daría su bendición
Porque hasta ese momento, la millonaria familia Carter no había aceptado el matrimonio de Liam con Ania, una mujer de procedencia inferior.
Así pues, todo, finalmente, todo era absolutamente perfecto, hasta que, todo el mundo de Ania se desmoronó…
Cuando, sin saber cómo sucedió, la madre de Liam, muere frente a los ojos de Ania y ella es acusada como la única culpable.

Capítulo 1

Con algo de náuseas y malestar por su embarazo, Ania abrió la puerta de la habitación, su hermana mayor, Alicia, traía una bandeja entre sus manos con un despampanante desayuno. 

Buenos días, hermanita. — La saludó Alicia con emoción. 

Buenos días…  

Mira, te traje el desayuno… 

Alicia dejó la bandeja sobre la mesita central del recibidor que se encontraba al entrar en la habitación principal. 

Alicia, gracias… — Ania observó a su hermana con preocupación. — Pero no es necesario que hagas estás tareas, aquí contamos con suficiente personal para… 

¡Tonterías, deja de quejarte! Mi pequeña hermana está embarazada… — La interrumpió Alicia. — Así que necesitas todos los cuidados y mimos, de primera mano, de quienes más te amamos, tu esposo y tu hermana mayor… — Se señaló a sí misma. 

Pero tú… 

Estoy bien, gracias al tratamiento que tú y Liam pagaron por mí, ahora estoy mucho mejor… — Alicia se encogió de hombros, como si nada. — Esto es lo menos que puedo hacer por ustedes, por salvarme la vida.  

Ania suspiró contemplando a su hermana, ¡Vaya, cuánto había cambiado Alicia!  

Desde que descubrió su enfermedad, Alicia había recibido una cucharada de humildad y gracias a eso, hoy no era la sombra de lo que antes fue. 

Egocéntrica, altanera, grosera, impetuosa, eran algunas de las características que Ania recordaba de su hermana mayor, sin embargo, hoy en día, la personalidad de Alicia había dado un giro inesperado. 

Ahora Alicia era una mujer dulce, amable y servicial, que emanaba amor y alegría por dónde quiera que pasaba. 

Gracias, amo que estés aquí apoyándome, pero no quiero que te sientas comprometida a nada por lo que hicimos Liam y yo por ti, ni mucho menos que te sientas como una muchacha del servicio, eres mi hermana y acabas de pasar por una fuerte enfermedad, mereces todas las atenciones que eso amerita… — Exhaló Ania, tomando las manos de su hermana mayor con cariño y algo se sintió extraño. 

Ania bajó la mirada con el entrecejo arrugado, ¿qué era eso?, en las manos de Alicia había algo que se sentía como liso, suave, resbaladizo, pero no se veía nada anormal en sus manos.  

Alicia pareció sorprenderse con el contacto de su hermana y con un repentino nerviosismo, se soltó rápidamente de las manos de Ania. 

No, no me molesta atenderte y no me siento comprometida a hacerlo, lo hago por qué quiero, Ania… — Replicó Alicia, para luego señalar rápidamente la bandeja con comida que seguía en la mesa. — Bueno, hermanita, por qué no te comes tu nutritivo desayuno antes de que se enfríe… 

Oh, si claro… — Reaccionó Ania, recordando la comida que seguía en la mesita. 

Ania se pensaba servir una taza de humeante té, pero antes de que ella pudiera tocar algo, la puerta de la habitación se abrió y entró una inesperada visita que llamó la atención de ambas hermanas. 

Y ambas chicas se quedaron de piedra cuando vieron entrar a nada más y nada menos que, la gran señora Georgia Carter, madre de Liam Carter, el esposo de Ania. 

¡Señora Carter!  

Ambas hermanas de inmediato se alinearon frente a la imponente y elegante mujer, bajando la cabeza en forma de reverencia, para saludarla.  

Bienvenida… Es un honor tenerla aquí… — Comenzó a saludar Ania. 

¡Suficiente…! — La interrumpió la estricta mujer. 

Georgia entró con su aire rimbombante y echándole una ojeada despectiva a Ania, pasó tomando asiento en uno de los pequeños sofás de la salita de la habitación. 

Estoy muy cansada del largo viaje que hice y envié una nota para que todo estuviera listo a mi llegada, pero me encuentro con que nadie me recibe… — Gruñó Georgia con muy mal humor. 

Señora Carter, lo lamento tanto… Yo no esperaba su visita tan pronto, no recibí ninguna nota, de haber sabido, que vendría hoy, le aseguro que la hubiera recibido como se merece y no de esta forma… — Intentó explicar Ania, completamente avergonzada y manteniendo la cabeza gacha. 

Puedo entender perfectamente que no eres de nuestro rango social y no debes comprender del todo nuestros estándares, ¿¡Pero acabo de llegar de un largo viaje nocturno y ni siquiera me ofreces un café o un desayuno?! — Siguió quejándose Georgia.  

Señora, por favor, discúlpeme… — Insistió Ania inclinándose ante la mujer, pues no quería ser una vergüenza para su amado esposo, desplantando a su madre de esa manera. — No fue mi intención, se lo juro, no quise ofenderla, mire aquí hay una bandeja con comida… ¿Qué le puedo ofrecer…?, ¿qué le puedo servir?  

¡¿Me ofreces sobras de tu comida?! ¡Nunca antes había sido tan humillada de esta manera!… No tendría que haber esperado nada de una niña tonta, debí haber ido directamente a la empresa para hablar con mi hijo… — Voceo Georgia con asco. 

¡No, señora, esa comida no ha sido tocada, se lo juro, la acaban de traer, nadie la ha tocado! — Explicaba Ania, nerviosa, cuando fue interrumpida por Alicia. 

¡Yo voy por algo! — Anunció Alicia. 

No tienes que hacerlo, hermana, llamaré a alguien del servicio inmediatamente y… — Ania intentó detener a su hermana mayor, quien todavía lucía algo pálida. 

No te preocupes, no me molesta, ni me importa, ya te lo dije antes, quiero ayudar… — Replicó Alicia. 

Pero… 

Volveré rápido, lo prometo…  

En un instante, Alicia salió prácticamente a la carrera de la habitación para buscar otra bandeja con comida, dejando a Ania perpleja, observando como se alejaba. 

Esto no habla muy bien de ti, niña… — Gruñó Georgia desde su asiento. — Sobre todo porque lo único que yo quería con este viaje, era comprobar que no eres una completa inútil o un parásito aprovechado, ahora que esperas a los herederos de mi hijo y no me quedó más opción que aceptarte en la familia… 

Yo, lo siento mucho, señora… — Musitó Ania, completamente desanimada. 

La madre de Liam era famosa por ser despectiva, pero parecía que su mal humor en esa mañana, la hacía ser más insultante. 

¿Qué es lo que sientes?, ¿no estar a la altura de mi adorado hijo?, pero aun así, te casaste con él, ¿no?… — Siguió Georgia con su implacable mal humor, notando que Ania seguía tiesa en el mismo lugar y ya tenía los ojos cristalizados, mientras que las manos le temblaban. — ¡Vamos!, ¡¿qué haces todavía ahí parada?!, ¡ponte a hacer algo, demuéstrame que estoy equivocada contigo! 

Yo… Lo siento… — Ania inspiró profundo, intentando aguantarse. — Por favor, permítame servirle una taza de té mientras espera… 

No seas tonta, niña… Ya te dije que no quiero nada manoseado… — Insistió Georgia, viendo como Ania se arrodillaba a un lado de la mesita, justo frente a la tetera. 

Esto… — Ania tragó grueso, intentando tomar valor. — Esto no ha sido expuesto, señora Carter, como puede ver, las bolsitas de té siguen selladas y el agua en la tetera, sigue humeando… Por favor, permítame servirle una taza de té para que calme sus nervios y se relaje un poco, mientras espera para tomar el desayuno… 

Ania levantó la vista hacia la mujer, con el cuerpo tembloroso y el corazón agitado, ¿sería que estaba siendo insolente?, ¿haría molestar más a su suegra por insistir con el té? 

Ella no quería decepcionar a su esposo y mucho menos empeorar las cosas con la prestigiosa familia Carter, quienes no la aceptaban. 

Pues Ania veía esta, como su última oportunidad de arreglar las cosas, de demostrar quién era y ser aceptada por su suegra, así que, una vez más, ella inspiró profundo, intentando mantenerse serena y amable y le sonrió a Georgia con simpatía. 

Como quieras… — Gruñó la implacable mujer, volteando los ojos con hastío. 

Y por primera vez desde que conoció a su suegra hace un tiempo atrás, Ania suspiró aliviada y de inmediato se esmeró en servir la pequeña taza de té. 

Pero para su mala suerte, los temblores en sus manos, traicionaron a Ania y por un mal movimiento tropezó la taza, derramando el té servido, de inmediato, Ania se acomodó, arrimándose hacía un lado para que su suegra no viera el desastre que había hecho. 

Así que, intentando disimular, como si nada hubiera ocurrido, Ania volvió a servir otra taza de té, al mismo tiempo que medio limpiaba el desastre que había hecho, con algunas servilletas, intentando desesperadamente que Georgia no se diera cuenta del derrame. 

Una vez todo estuvo decente, agachada en el mismo lugar, Ania se giró con la taza servida en sus manos, ofreciéndosela a Georgia. 

Señora Carter, lamento la demora… Aquí tiene su taza de té. 

Georgia observó la taza en las manos de Ania y pudo vislumbrar como estás le temblaban ligeramente, de mala gana tomó la taza y le dio un minúsculo sorbo al té, para volver a voltearse, ignorándola. 

Pasaron varios minutos, mientras que Ania prácticamente le hablaba sola a Georgia, preguntándole por la familia, cuando Georgia habló nuevamente. 

¿¡Hasta cuándo tengo que soportar esto!? ¿Anda a ver porque se demoran tanto con mi desayuno?, siento que si no como algo pronto, me voy a descompensar en cualquier momento…  

Sí, señora… — Ania se levantó de inmediato, notando extrañada que Georgia parecía estar palideciendo. 

Oh, cielos, ¿qué clase de té es ese?, ¿qué le echaste? — Empezó a quejarse Georgia, largando la pequeña taza que aún seguía en su mano, los pequeños pedazos de porcelana fina rota saltaron por todas partes. 

¿Qué? Yo… Yo no le eche nada, es solo té… No sé… ¿Necesita que la ayude en algo? — Ania intentó acercarse a Georgia al ver que la mujer intentaba levantarse del sofá. 

Pero Georgia se desplomó al instante, como si las piernas no le funcionarán, mientras tosía como si le costará respirar. 

Ahhhhhhhh. — Gritó Ania, en pánico, agachándose junto a su suegra, sin saber qué hacer. 

Mientras que el cuerpo de Georgia comenzó a contraerse y tensarse, como si se retorciera con violentos espasmos, la piel de su rostro se volvió tan blanca como un papel y sus ojos se voltearon al mismo tiempo que comenzó a botar espuma por la boca. 

Justo en ese momento, entró Alicia en la habitación, largando la bandeja con la comida, horrorizada con la escena que se había encontrado.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.3m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

646.5k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

513.2k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

913.5k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

547.9k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

913.2k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.4m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

501.1k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.