Capítulo 36 — Un amor trágico

Ania despertó con el golpeteo en la puerta, medio somnolienta se dirigió a la entrada para abrir. 

¿Quién es…? — Preguntó ella, pero nadie Contestó. 

Extrañada ella investigó por la mirilla de la puerta, pues antes que nada, Ania debía ser muy cautelosa, por su identidad, por el bien de sus planes...

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