Capítulo 149 Al diablo el contrato

El reloj digital en el escritorio de Alisson marcaba las diez de la noche del jueves. El piso setenta y cinco estaba completamente desierto, sumido en esa penumbra silenciosa que solo conocen los adictos al trabajo. La única luz provenía de la lámpara de diseño sobre su mesa y del brillo azulado ...

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