Capítulo 34 Noche Confusa

Cuando el sonido de su coche se desvaneció en la distancia, Adeline liberó un aire que no sabía que estaba reteniendo. La presión en su pecho disminuyó drásticamente. Él se había ido, y con él, la confusión de la noche. Ahora solo quedaba el silencio de la mansión y el eco de su propio arrepentimien...

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