Capítulo 40 Amargura que Quema

Alessandro se quedó solo en el interior del vehículo, sintiendo que el mundo giraba a una velocidad que no podía controlar. Apoyó la frente contra el volante, cerrando los ojos con fuerza mientras intentaba procesar el peso de la noticia. Era demasiado. Sus planes, su estructura perfecta de odio...

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