Capítulo 50 Para Siempre

—¡Podrían escucharnos! Deja de hacer este escándalo —gruñó Alessandro, con la mandíbula apretada y los ojos centelleando de furia.

Adeline lo miró con una altanería que nunca antes había mostrado. Levantó una ceja, desafiante, mientras una risa amarga escapaba de sus labios.

—¿Ah, sí? ¿Ahora te im...

Inicia sesión y continúa leyendo