Capítulo 54 Gélida

Adeline bajó los escalones lentamente, su mirada cargada de una rabia gélida.

—¿Ya decidiste dónde vas a poner sus grilletes también? —soltó ella con amargura cuando estuvo lo suficientemente cerca.

Alessandro se giró, despidiendo al contratista con un gesto breve antes de encararla. Su expresión ...

Inicia sesión y continúa leyendo