La balanza Valderrey

La sala de juntas estaba impregnada de un silencio que parecía pesado, como si cada silencio fuera un billete sin emitir. Las ventanas, altas y tilintantes, dejaban ver la ciudad que hacía juego con la niebla de la madrugada: luces distantes, sombras que se movían sin prisa, y un reloj de pared que ...

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