Capítulo 17 DIECISIETE

—Voy a irme.

Aurelia pronunció la frase cuando el reloj marcaba las once y doce.

Cassian estaba junto a la ventana, con una taza de café intacta entre las manos. No preguntó si estaba segura. No intentó convencerla. Solo dejó la taza sobre la mesa y asintió una vez.

—De acuerdo.

La respuesta le doli...

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