Capítulo 25 VEINTICINCO

—Voy a tomarla.

Cassian dejó la taza sobre la mesa sin probar el café.

Aurelia sostenía la caja que su médica había enviado esa mañana. No la había abierto. Llevaba más de diez minutos dándole vueltas entre los dedos, como si la decisión pudiera aparecer escrita en uno de los bordes.

—¿Estás segura?...

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