Capítulo 32 TREINTA Y DOS

—¿Firmaste qué?

Adrian apretó el teléfono con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos.

La voz de Lysandra llegó más baja.

—Un compromiso matrimonial con Ashcroft.

—Dime que fue antes de que renunciara.

—Fue esta mañana.

—Entonces anúlalo.

—No puedo.

Adrian caminó hasta la ventana.

—Clar...

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