Capítulo 34 TREINTA Y CURATRO

—Explícalo.

Aurelia seguía de pie junto a la cama, con el vestido abierto a la espalda y el teléfono en la mano.

Cassian no intentó acercarse.

—Ashcroft ya sabía que el compromiso estaba roto.

—No fue lo que pregunté.

—Quería que lo terminara de una forma que no permitiera una reconciliación.

Aureli...

Inicia sesión y continúa leyendo